miércoles, 13 de enero de 2010

VVVVVV, de Cavanagh [PPTAK]

En pleno siglo XXI, donde los juegos cada vez requieren más complicación, donde los argumentos son muy rebuscados y donde la curva de aprendizaje de muchos títulos es brutal (no tanto por la dificultad sino por la cantidad de datos necesarios para empezar a jugar), se echan de menos títulos simplones del estilo de Atari. Y gracias a Terry Cavanagh, tenemos un nuevo título adictivo como él solo. Para ello sólo tenéis que ver el vídeo.






El juego es de plataformas. Pero de plataformas de la primera época. Es decir, las estructuras son líneas de colores , y en la misma pantalla no hay más de 2 o 3 colores simultáneos. Ni hacen falta más. La mecánica es del estilo Jet Set Willy / Roland in time. De hecho hay una habitación casi al principio con unos soldaditos que suben y bajan que es calcada de Roland In Time. También hay otras salas (unas que salen STOP y otras que sale YES) que también parecen muy inspiradas en estos juegos. Al contrario que en este tipo de juegos a lo Manic Miner, no hay que coger cristalitos en lugares imposibles, sólo pasar por las salas y encontrar a la gente (en realidad con intentar recorrer todas las salas y salir de ellas es suficiente). La mecánica es sencilla a más no poder: podemos ir a izquierda y derecha e invertir la gravedad. No se puede uno agachar, ni se puede saltar, ni golpear ni nada parecido. El juego es muy rápido y en ocasiones hace falta sincronizar muy bien los movimientos. Por las vidas no hay que preocuparse, porque son infinitas, algo a agradecer en este tipo de juegos, donde es más importante poder seguir insistiendo que el ceñirse a un nº de intentos.

He de decir que lo que más me llamó la atención de este juego, no fue tanto el juego en si como las melodías. Las melodías corren a cargo de Magnus Palsson (aka Souleye) y tienen un aire no sólo retro, sino ochentero y tecno-pop que me gustó muchísimo, desde la primera melodía hasta la última. De hecho el ritmo de nuestro protagonista se adapta muy bien a las melodías (o las melodías a él, según se mire).

Hay muchas habitaciones y recorrerlo todo lleva bastante tiempo. Se puede salvar la partida, sí, pero para no empezar de cero cada vez. Aún no he conseguido cerrar el juego y recuperar un savegame, pero seguiré probando. Terry no ha publicado instrucciones sobre el juego, y sospecho que la idea es acabarlo de una tacada.

El que escribe estas líneas lo probó este lunes, recién salido del horno y jugó los dos primeros niveles. Después de pasarlos varias veces, hice lo único que podía hacer: saqué mi cuenta de Paypal y pagué los 15$ que vale el juego (unos 10 Euros).

Menudo fin de semana me espera.




3 comentarios:

José Zanni dijo...

A mi también me parece un juegazo, la simplicidad aplicada a la jugabilidad :)

marce dijo...

La parte gráfica es una parte importante de los juegos, pero claramente no es la más importante ni por asomo.

Maravillado dijo...

Completamente cierto. Lástima que se olvide tan a menudo este criterio.

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